Vea cuánto gasta RD en enfermedades derivadas de la alimentación (VÍDEO)

Foto_3_2.JPG

Foto_3_2.JPG

Santo Domingo.- De acuerdo con el informe “El costo de la doble carga de la malnutrición”, el costo social y económico de la desnutrición, sobrepeso y obesidad en la República Dominicana en el 2017 representó el 2,6% del PIB, costos adicionales en educación y salud, y pérdida de productividad.

El estudio fue presentado por la Vicepresidencia de la República, el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales (GCPS), el programa Progresando con Solidaridad (Prosoli), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Ministerio de Salud Pública, con el apoyo del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP).

La directora Prosoli, Altagracia Suriel, destacó el impacto positivo de las acciones emprendidas la iniciativa social para reducir la desnutrición en el país.

“Prosoli tiene un impacto positivo en la seguridad alimentaria. Los participantes del programa tienen menos posibilidad de saltar algunas comidas, un 7.5 por ciento menos que los no participantes; y un 8.6 de propensión a solicitar ayuda a amigos y familiares para comer”, manifestó.

En la actividad, la directora regional adjunta del PMA, Kyngnan Park, destacó la importancia del estudio para alcanzar el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero).

“Sin embargo, para el 2017, cinco millones de niños de la región presentaban retrasos en el crecimiento, la anemia sigue siendo un problema de salud pública en más de 15 países de la región, afectando principalmente a niños y niñas menores de cinco años y mujeres en edad fértil”, aseguró.

El ministro de Salud, Rafael Sánchez Cárdenas, dijo que aunque en el país se ha producido una mejoría en materia de desnutrición aguda, que ha bajado a un dos por ciento, y la crónica en un siete por ciento, el sobrepeso constituye un gran problema para las autoridades.

 https://www.youtube.com/watch?v=greYe8I6g7s

“Sin embargo, con preocupación se observa un crecimiento alarmante del sobrepeso y la obesidad en todas las edades. El sobrepeso en jóvenes de 13 a 15 años es un 32.4 por ciento; de 16 a 17 años es de un 22.2 por ciento y de 13 a 17 un 28.2”, enfatizó.

La presentación de la metodología del estudio estuvo a cargo de Rodrigo Martínez, oficial superior de Asuntos Sociales de la CEPAL, y Mireya Palmieri, de la Unidad de Nutrición y Nutrientes del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá. Mientras que los resultados de la investigación fueron presentados por MarcAndre Prost, oficial regional de Nutrición y Protección Social de la oficina regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

WFP y la CEPAL presentaron los resultados de este informe con el Gobierno de la República Dominicana, a través del programa Progresando con Solidaridad del Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales de la Vicepresidencia de la República y el Ministerio de Salud Pública, y con el apoyo del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá.

Del costo total de la doble carga de la malnutrición, US$1 464 millones corresponden a costos en salud, US$490,2 millones a costos por pérdida de productividad, y US$6,4 millones a costos en educación.

En cuanto al costo social, el estudio muestra que 2 de cada 5 niños con desnutrición no finalizan la escuela primaria y 2 de cada 5 no finalizan la secundaria. También, más de 1 millón de dominicanos padecen diabetes e hipertensión a consecuencia de sobrepeso y obesidad, generando el mayor costo en salud.

El informe aporta evidencia científica clave para la toma de decisiones a nivel nacional. Para seguir avanzando de cara a la doble carga, se recomienda desarrollar e implementar políticas públicas que permitan abordarla y asignar recursos para enfrentarla.

También sugiere impulsar una estrategia multisectorial de comunicación y educación nutricional que promueva cambio social de comportamientos en alimentación y nutrición.

El Gobierno dominicano está comprometido con el logro de la Agenda 2030 y el objetivo de Hambre Cero, entendiendo que un mundo sin hambre y malnutrición exige renovar los esfuerzos mediante nuevos métodos de trabajo.