En la continuación de nuestra serie “Salud 2016: los actores pasan balance”, el presidente de la Clínica Unión Médica, de Santiago, ofrece su parecer sobre lo que fue el sector salud durante el año recién concluido.
El doctor Daniel Rivera se enfocó en las enfermedades infecciosas y las producidas por la cultura alimenticia de los dominicanos.
Les dejamos la entrevista el pasado director del hospital regional José María Cabral y Báez:
“Desde el punto de vista de salud pública, durante el año que recién finaliza, la población ha sido bien afectada en la parte de enfermedades como el Zika virus, el cual repercutió en la parte materno-fetal, y en el caso de los adultos con el Síndrome Guillan Barré.
“En lo que tiene que ver con el aspecto económico y empresarial, estos padecimientos afectaron el área laboral por la cantidades de ausencia cuando los afectados tomaban de 3 a 5 días de licencias, situación que afectó mucho la salud pública del país, en el 2016.
“Siguió ocurriendo los casos de dengue como también de enfermedades típicas como la diarrea, bacteria E. Coli, que se presentaron después de los aguaceros ocurridos en noviembre y diciembre de este año y la leptospirosis, todas estas prevenibles.
“Frente a esta problemática, el Ministerio de Salud debe hacer cumplir la Ley General de Salud, número 42-01, la cual -en su artículo 28- establece los derechos, obligaciones y responsabilidades del Estado dominicano, con relación a salud.
“Esta legislación habla de la atención de emergencia de cualquier establecimiento en respecto a la dignidad de la persona, donde en su numeral C está contenido lo que tiene que ver con la educación en la salud, prevención de las enfermedades y la protección, conservación y depuración de la salud en concordancia con lo contemplado en la Constitución y demás leyes vigentes de la República Dominicana.
“El inciso D, del mismo artículo, de dicha Ley, indica que todos tenemos derecho a la información sobre los bienes y servicios que promuevan y protejan la salud y prevengan la enfermedad; el acceso a los mismos y a una adecuada y oportuna atención médica.
“La educación y la prevención es lo que ayudaría a que la repercusión sobre la familia humilde y pobre tengan que aumentar sus gastos económicos para su salud, pues entonces ayudarían a mejorar sus condiciones de vida.
“En ese sentido también nos preocupó los 56 hospitales en reparación para la atención secundaria y terciaria porque todo lo anterior pertenece a la atención primaria; pero la repercusión que esta intervención de los centros de salud llevó a la familia que tenía ya pacientes con enfermedades catastróficas y enfermedades crónicas a resultar afectadas.
“Esas familias se vieron severamente afectadas porque no contaban con la disponibilidad de hospitales en su capacidad 100%, por lo cual es otra repercusión, a la cual Salud Pública tiene que buscar solución este año que se inicia, junto con el Estado, para mejorar estas condiciones, a fin de dar mayor bienestar a la familia dominicana.
“En otro orden cabe destacar que hay enfermedades que siguen galopando e incrementándose, las cuales están ahí, como la hipertensión, la diabetes y el cáncer, que son producidas y aliada única de la obesidad, para las cuales no se están haciendo grandes esfuerzos de frenar, esa epidemia de este siglo XXI, que es la obesidad.
“A sabiendas que son causadas, por una mala alimentación que está preparada a base de azucares y grasas saturadas que perjudican a la población para llevar enfermedades que inmediatamente, ya se diagnostican y se quedan con nosotros, como es el caso de la hipertensión, la diabetes y el cáncer; por lo cual son unas de las cosas que hay que actualizar y mejorar para el año 2017.
“En lo relativo al proyecto de modificación de la Ley 87-01 que crea el Sistema de Seguridad Social, abogamos porque la misma no se festine, porque todo cambio que se produzca tiene que hacerse pensando primero en los pacientes”.
