Calidad de aire y cuadrarse contra la humedad, otras armas contra Covid-19

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SantFOTO_EDGAR_ASESOR_RECORTADA_2.jpgo Domingo.- El arquitecto y asesor inmobiliario Edgar Martínez nos envía un interesante artículo para que nuestra casa se convierta también en un cuadrilátero contra el coronavirus.

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Sugiere, entre otras recomendaciones, vivir en la casa o apartamento con calidad de aire y preparar las armas contra la humidad. Les dejamos sus consejos y sus artículos de cómo hacerlo:

A propósito de las circunstancias en que se encuentra la humanidad, por la pandemia del coronavirus, es importante hacer conciencia de que el ambiente que nos circunda puede aportar condiciones que nos generan confort y salud o agreden a nuestro organismo, fundamentalmente, por las vías respiratorias, que son el caldo de cultivo para la entrada de los virus.

Hasta el momento, las orientaciones, válidas y acertadas, de los especialistas, para prevención del coronavirus, están muy dirigidas, casi exclusivamente, al uso de equipos personales, como guantes, mascarillas, entre otros, y al aislamiento en nuestras casas, además de la higiene y desinfección.

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También es sabido que las personas más vulnerables, donde pudiera ser más letal la enfermedad, son aquellas que tienen algún tipo de condición o de afección de salud.

En ese sentido, es necesario, tener presente que la calidad del aire que respiramos nos puede generar salud o enfermedad, y en la coyuntura actual es fundamental mantener nuestro organismo en condiciones óptimas, para garantizar que el coronavirus no gane terreno.

En estos días, estamos obligados a pasar las 24 horas del día en nuestros hogares. Respirar permanentemente el aire al interior de la casa. El mismo aire que respiran nuestros niños y abuelos, que puede estar cargado de bacterias que predisponen nuestra salud, para el contagio viral y/o sus posibles complicaciones.

A pesar de que las bacterias no siempre causan enfermedades y muchas veces protegen al organismo contra otras infecciones causadas por otros microorganismos, creando anticuerpos, no menos cierto es que, unas infectan al organismo, lo predisponen y lo hacen vulnerable, haciendo la infección del coronavirus letal en personas enfermas.

A diferencia de las bacterias, los virus tienen la capacidad de infectar, de replicarse y de adaptarse, pero que necesitan de huéspedes vivos (humanos, animales o plantas) para poder multiplicarse y sobrevivir.

Ya sabemos que el coronavirus no se mantiene en el aire, por su peso, pero las bacterias, hongos y parásitos, sí. Y la humedad es un caldo de cultivo por excelencia que favorece la proliferación o multiplicación de estos microorganismos.

La alta concentración de humedad ambiental aumenta la posibilidad de contraer enfermedades respiratorias, inflamación y lesiones en los pulmones.

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De hecho, en la “Guía sobre calidad de aire interior: humedad y moho”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que “hay evidencia epidemiológica suficiente para concluir que los ocupantes de edificios con humedad están en riesgo de desarrollar síntomas del tracto respiratorio, infecciones respiratorias, falta de aire (disnea), la bronquitis y la rinitis alérgica”.

Entonces, el tener manchas de humedad en las paredes y techos, o los malos olores producidos en espacios cerrados, no es el problema mas importante. Es el mas visible y antiestético, cierto, pero no el más grave.

Algunas fuentes que le aportan humedad al interior de nuestra casa, son:

• Sudoración y respiración de cada persona. El cuerpo humano desprende calor y vapor de agua.

• Filtraciones en techos y paredes

• Vapor al cocinar

• Vapor del baño

• Ropa mojada tendida dentro de la casa

• Tuberías tapadas

• Agua posada

• Humificadores

• Algunas especies de plantas caseras

• Estufa, la secadora, nevera y otros electrodomésticos

• Paños y toallas húmedas en cocina y baño

• Humedad en las cortinas de las duchas

• Espacios cerrados (closet, gabinetes, gavetas)

El aire caliente produce más humedad que el frío. Por eso, en países como el nuestro, R.D., por las condiciones climáticas, es pertinente el control de los niveles de humedad al interior de la casa.

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¿Qué hacer para tener una casa sana?

La temperatura y la velocidad del aire van a condicionar el nivel de humedad ideal al interior de la casa.

Si la humedad es excesiva se condensa en forma de agua perjudicando a los habitantes, por la formación de mohos y la proliferación de bacterias y virus. También deteriora el mobiliario, la pintura y los muros de la vivienda.

Por el contrario, si la humedad es muy baja afecta a las mucosas y la garganta de las personas.

Para reducir el exceso de humedad y mejorar la calidad del aire al interior de la casa, recomendamos:

• Ventilar bien la casa, a diario. Mantener abiertas las ventanas, en la medida de las posibilidades, especial, en cocina y baño

• Corregir filtraciones en paredes y techos

• Utilización de deshumificadores

• Mantener destapadas las tuberías de drenaje y desagüe pluvial

• Procurar tender la ropa fuera de la casa

• Tapar las ollas cuando el agua hierve o cocinando al vapor. Usar siempre el extractor

• Utilizar plantas antihumedad, especial las tropicales (recomendaciones en internet)

• Mantener lo más aereado posible la estufa, secadora, nevera y demás electrodomésticos

• Eventualmente, mantener las puertas abiertas de los espacios cerrados (closet, gabinetes, gavetas)

La humedad no desaparece por arte de magia. Y el paso del tiempo es su mejor aliado.

Ayuda a controlar y mantener la humedad y la temperatura en niveles adecuados, para garantizar el bienestar, el confort y la salud de tu hogar.

La prevención es el mejor remedio.

Por Arq. Edgar J. Martínez

Asesor Inmobiliario

mconstructora@gmail.com