La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) identifica una serie de oportunidades de mejora en el proceso de vacunación contra la covid-19 que se desarrolla en diversos establecimientos de salud de la institución.
Según explicó el licenciado Olger Sánchez Carrillo, auditor interno de la CCSS, en el caso de esa unidad realizaron un estudio a la luz del Plan Anual Operativo del ente auditor y del requerimiento de la Presidencia Ejecutiva de la institución de conformidad con el oficio PE-3775-2020 del 23 de diciembre de 2020 que incluyó visitas a 11 hospitales y 7 áreas de salud.
Le puede interesar
Arrancará vacunación masiva al segundo grupo de prioridad
Dentro de las actividades, se observó el proceso de despacho de la vacuna en el Área de Almacenamiento y Distribución y se efectuaron reuniones y entrevistas con funcionarios de las gerencias de Logística y Médica, con el fin de conocer sobre los lineamientos definidos para la vacunación y verificar la eficacia e implementación de mecanismos de supervisión y control para garantizar el cumplimiento de la normativa definida en el Manual de Procedimientos para la ejecución de vacunación contra COVID-19 en los establecimientos de salud de la CCSS.
Entre los hallazgos del equipo de la Auditoría Interna se encontró la necesidad de estandarizar el proceso de microplanificación desarrollado por los establecimientos de salud y la necesidad de respaldar los listados por medio de certificación con firma del director de cada institución.
Además, se observó que en algunos casos se incumplió la programación para la vacunación según priorización establecida en el Manual de Procedimientos, siendo que se efectuó en algunos establecimientos de salud la vacunación de trabajadores en funciones de atención indirecta antes que personal de atención directa a pacientes.
Igualmente, como parte del estudio del ente auditor en algunos centros se observó la necesidad de fortalecer los controles de la custodia de la vacuna, verificación en la recepción y consumo de dosis utilizadas y existentes, así como otros mecanismos para garantizar la conservación de los biológicos e insumos requeridos en el proceso de vacunación.
Sobre la información relacionada con funcionarios que no desean vacunarse el ente auditor determinó que no se han emitido lineamientos específicos para que en los hospitales y áreas de salud documenten los casos de estos funcionarios.
Le puede interesar
Inflamación benigna de nódulos linfáticos en la axila luego de vacunarse
También, el estudio evidenció que en los establecimientos de salud no disponen indicaciones claras sobre qué hacer en casos especiales en cuanto a la aplicación o no de la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19 en los pacientes que resultan positivos con la enfermedad entre una dosis y otra.
Asimismo, entre los hallazgos señalados por la Auditoría Interna se identificó que, en los establecimientos de salud, se solicita tener un plan de contingencia para el manejo inicial de una reacción alérgica post vacunación de covid-19, sería muy beneficioso contar con una guía de manejo inicial de estas posibles alergias con un flujograma de atención.
En el caso de algunos establecimientos de salud, el equipo auditor determinó, en un estudio particular, que al inicio de la jornada vacunatoria, no se respetó las prioridades definidas en el grupo 1 agravando la situación, la reducción en la entrega de dosis por parte de la empresa Pfizer al país y que redujo la cantidad de dosis que recibían los establecimientos, por lo que provocó que personal de Ebáis desconcentrados, residentes y funcionarios de hogares de larga estancia quedaran sin recibir la dosis inicial contra la covid-19 mientras que se protegió a funcionarios con menor riesgo de contagio.
