Las autoridades sanitarias de China confirmaron que se autorizó la aplicación de candidatas a vacunas contra el coronavirus para “casos de emergencia” en el personal médico y funcionarios del Gobierno.
Así lo confirmó el director del Departamento de Desarrollo de Ciencia y Tecnología de la Comisión Nacional de Sanidad, Zheng Zhongwei, quien explicó que ya se han venido inmunizando a varios grupos frente al COVID-19 cumpliendo con los requisitos de ley, a pesar de que no se han terminado las fases de ensayo.
“Se han elegido estos colectivos porque tienen más probabilidades de infectarse con el coronavirus. La mayoría de los casos que China registra ahora son importados, por lo que los funcionarios fronterizos son un grupo de alto riesgo”, señaló Zhongwei.
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El responsable de Sanidad explicó que las vacunas para el coronavirus que se vienen desarrollando en el país serán asequibles a todas las personas y su precio podría ser inferior al anunciado por la estatal China National Biotec Group, que forma parte de la farmacéutica Sinopharm.
Precisamente, este laboratorio viene avanzando con los ensayos en Emiratos Árabes de una de las vacunas más avanzadas en el mundo (fase 3), la cual se espera que esté disponible en diciembre a un precio menor que 1.000 yuanes (144 dólares, 121 euros).
Por su parte, el Instituto Científico Militar y la compañía biofarmacéutica china CanSino Biologics también viene avanzando en otra de las vacunas que desarrolla el país, la cual se encuentra en la tercera fase de pruebas y sus ensayos se realizan en Pakistán.
El diario oficial China Daily ha revelado que el país cuenta con cinco posibles vacunas que han alcanzado al menos la segunda fase de pruebas, de las cuales una se basa en un vector viral para transportar partes del coronavirus y las otras cuatro, en una versión inactivada del agente infeccioso causante de la pandemia de la COVID-19.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha explicado que el período para que una vacuna pueda estar disponible para su uso a nivel masivo es de entre 12 y 18 meses.
Sin embargo países como China, Estados Unidos y Reino Unido han venido acelerando los procesos ante la pandemia del coronavirus con el objetivo de avanzar con los estudios de las diferentes fases en el menor tiempo posible.
