Les dejamos un artículo del doctor Eddy Pérez Then sobre el proceso de educación universitaria de la medicina, a través de las escuelas de medicina, en la etapa actual de la República Dominicana. El médico es director de la escuela de medicina de la Universidad O&M:
A propósito del legado histórico de los 50 años de la fundación de la Universidad Dominicana O&M y la reciente apertura de su moderna escuela de medicina.
“Este (el hombre) al nacer, es el más desamparado de todos los animales. Su adaptación a la naturaleza se funda sobre todo en el proceso educativo y no en la determinación intuitiva. Erich Fromm.
En el discurso pronunciado por el Rector Magnífico de la Universidad Dominicana O&M, José Rafael Abinader Corona, en la octogésima tercera graduación ordinaria de esa alta casa de estudio, celebrada el 29 de enero del año 2016, se hacía mención a la trayectoria de 50 años de labores ininterrumpidas de esa universidad, así como la perseverancia y la espera táctica para la creación de diferentes carreras según se orienten las tendencias globales y locales en materia educativa.
Tal es el caso de la creación de la carrera de administración de empresas turísticas a mediados de los años 70, ante el inminente auge y, posteriormente, cambio paradigmático como fuente precursora de la generación de ingresos en el país, así como “la innovación de incluir también la formación, en una misma carrera, la hotelería con el turismo”.
Pero quizás lo que más llamó nuestra atención, precisamente por estar directamente relacionado con las funciones que desempeñamos para la Universidad Dominicana O&M, fue el relato histórico sobre la creación de la Escuela de Medicina O&MED y su potencial impacto en la educación médica de la República Dominicana.
Es que después de haber sobrepasado las ofertas de abrir una escuela de medicina en la década de los setenta, cuando hubo un auge de aperturas de carreras de medicina en la Región del Caribe, para satisfacer la demanda de estudiantes extranjeros interesados en estudiar fuera de los Estados Unidos, la Universidad Dominicana O&M supo estratégicamente esperar a estar preparada para abocarse al desarrollo de una iniciativa de formación académica que demanda muchas competencias y exigencias en diferentes aspectos educativos, curriculares y estructurales.
Sin lugar a dudas, una nueva escuela de medicina en el país, no sólo tendría que venir a resaltar las fortalezas del sistema educativo, forjando estrategias innovadoras de construcción y socialización del conocimiento, promoviendo la enseñanza médica como un punto de atracción de las ciencias, sino también incentivando al mejoramiento de la formación de especialistas en esa área al más alto nivel.
De ahí el énfasis en parte del discurso del Sr. Rector de la Universidad Dominicana O&M, sobre el empeño sostenido y estratégico con el cual se concibió el proyecto de la escuela de medicina O&MED, lo cual cito a continuación:
”La Escuela de Medicina de la O&M es otro cambio paradigmático en la educación superior dominicana. Durante más de 10 años laboramos arduamente para que el país contara con un referente en educación e investigación médica en la región.
Establecimos una alianza con una de las más renombradas universidades del mundo: la de la Universidad de Harvard… desarrollamos un único e innovador curriculum; diseñamos, financiamos y construimos instalaciones inéditas en educación superior en Rep. Dom,; entrenamos más de 15 profesores en dicha universidad y en el país; establecimos novedosas metodologías curriculares.. en el trayecto se nos dijo que no se podía, que no se permitía, que no era conveniente y otras tantas dificultades mas… persistimos, trabajamos, nos esforzamos, siempre tomando el camino correcto del cumplimiento responsable, y hoy cuenta la República con una escuela de medicina de clase mundial, referente nacional e internacional”.
Cabe agregar, que el proceso de enseñanza-aprendizaje en la Escuela de Medicina O&MED se perfila como uno de los promotores del constructivismo social (los aprendices aprenden de y con sus compañeros, así como con la interacción de sus tutores) y del aprendizaje basado en experiencias (los aprendices procesan y aprenden de experiencias y eventos concretos) en la educación médica de este siglo, siendo el proceso educativo realizado en dos vertientes: docentes y estudiantes.
Ambos, estudiantes y docentes, construyendo y socializando el conocimiento en ambas vías, integrando semanalmente los temas curriculares instados por el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (MESCyT), complementados con actividades extracurriculares relacionadas con los temas de integración, en un ambiente académico acondicionado para la interacción adecuada, evaluando lo aprendido semanalmente mediante la técnica de la enseñanza basada en problemas y contando con la asesoría de un grupo de consultores internacionales que validan periódicamente que la mística, con la cual fue creada, se mantenga en el tiempo, como sinónimo de excelencia académica y de progreso tangible en materia de educación en la República Dominicana.
Este proceso novedoso de enseñanza-aprendizaje que actualmente se lleva a cabo en el país ha de servir, no sólo para consolidar la formación de médicos, sino también para afianzar el modelo de construcción y socialización del conocimiento en las demás escuelas de medicina del país, así como en todas las esferas educativas que se requiera de esta nueva forma de enseñanza en el siglo XXI.
Un proceso de implementación por etapas de este modelo de formación y preparación académica, pudiese garantizar su efectiva ejecución y consolidación a nivel de todo el territorio nacional.
Con lo previamente expuesto, celebramos la conmemoración del 50 aniversario de la Universidad Dominicana O&M como un ejemplo de consistencia y planificación sostenida que hoy da frutos tangibles en materia de educación y, como hemos comunicado en otras fuentes de información y foros educativos, se podría postular que, la educación más que un mero indicio de desarrollo humano y catalizador del desarrollo sostenible, con su consecuente potencial de impactar en los índices de pobreza y desigualdad, podría considerarse un indicador exquisito de la humildad de las naciones que se proyectan como las de mayor probabilidad de competencia económica, tecnológica y científica del presente siglo, augurando que nuestro país se embarque en esa travesía impostergable de emprendimiento y bienestar.
Por Dr. Eddy Pérez-Then
Dr. Med, PhD•
Doctorado en Salud Global
Director Escuela de Medicina Universidad O&M
