El uso específico de esta nueva mólecula es para cuando se requiere cirugía de emergencia o existe riesgo de hemorragias potencialmente mortales o no controladas para pacientes que utilizan dabigatrán.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó de manera acelerada el registro de idarucizumab, el único agente que facilita una rápida reversión de los efectos benéficos de Pradaxar (dabigatrán), el anticoagulante oral de acción directa con más experiencia en el tratamiento de las enfermedades troboembólicas agudas y crónicas.
La información fue difundida por el portal www.pmfarma.com.mx
“Dabigatrán tiene una vida media corta cercana a 12 horas, lo que permite programar una cirugía, en un plazo razonable tras la suspensión de este anticoagulante. Sin embargo, en una situación de emergencia, en la que hay que ir al quirófano de emergencia, idarucizumab permite normalizar de inmediato la coagulación en casos donde el tiempo es oro”, agregó.
El Dr. Raúl Izaguirre, Jefe de la Clínica de Anticoagulantes del Instituto Nacional de Cardiología (INC), explicó que la trombosis es un problema de salud pública mundial y representa una de las primeras causas de muerte en México. “No hay estadísticas precisas, pero se estima que en el mundo 1 de cada 4 personas fallece diariamente por su causa. Ocurre cuando un coágulo de sangre o trombo se forma en una vena. Si se localiza en las venas profundas de la pierna o de la pelvis se denomina trombosis venosa profunda; si se desplaza al cerebro puede provocar un evento vascular cerebral y si se aloja en el pulmón una origina una complicación llamada embolia pulmonar”.
Indicó que su presencia puede deberse a la sinergia de más de un factor de riesgo: ser mayor de 40 años, estar inmovilizado por cierto tiempo, como en un viaje largo en avión, reemplazo de rodilla o de cadera, trauma vascular, fibrilación auricular o infarto agudo al miocardio, entre otros, aunque también puede presentarse sin motivo aparente.
Por eso, es imperante que los afectados reciban de manera oportuna y adecuada los beneficios de los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD). “Lamentablemente, más del 50% de los enfermos, no están medicados y del resto sólo 3 de cada 10 tiene acceso a algún ACOD como dabigatrán que, a diferencia de la terapia tradicional con antagonistas de la vitamina K (warfarinas/cumadinas), no interactúa con ciertos alimentos o fármacos ni tampoco precisa monitoreo o ajuste de dosis”.
Con ello, la farmacéutica Boehringer-Ingelheim confirma su liderazgo y está de nuevo a la cabeza en la evolución de la terapia anticoagulante, tal como ocurrió con el lanzamiento de Pradaxar (dabigatrán), el primer inhibidor directo de la trombina que, administrado por vía oral, hace más efectivo, seguro y cómodo el tratamiento orientado a evitar la formación de coágulos o trombos.
Si bien el surgimiento de los ACOD ha marcado un avance significativo en el tratamiento de la trombosis, expuso que hay escenarios en los que la coagulación de la sangre es primordial; por ejemplo, una intervención quirúrgica donde existe el riesgo de hemorragia difícil de controlar.
