Los aspirantes a cursar residencia a partir de este año llegaron temprano a la sede central de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), como habían sido convocados. A las 8:00 de la mañana era la hora inicial, el pasado domingo.
Y de todas formas: guaguas, vehículos privados, autobuses de los gremios. Fueron temprano a cumplir el tan ansiado momento de tener la oportunidad de cursar por una de las mil 100 plazas de residencias ofrecidas este año en República Dominicana.
Las pruebas empezaron pasadas las 9:00 de la mañana en nueve edificios del campus universitario, con una celeridad de espanto con los 100 jurados dispuestos para los 3 mil 801 médicos aspirantes a cursar las especialidades.
El examen, al parecer, no fue duro, según expresaron muchos de los que tomaron la prueba. Y el contenido sorprendió a algunos, con temas que no esperaban.
Con todo tipo de material de apoyo en manos, más de 3 mil médicos generales se presentaron la mañana de este domingo en el Paraninfo Dr. Defilló de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) para recibir el Examen Nacional Único para aspirantes a residencias médicas en su modalidad 2017.
Desde el mes de enero los aspirantes contaban con los detalles de los lugares en que correspondían su examen y jurado asignado, además de otros pormenores de esta prueba especializada que a nivel nacional escoge a los médicos que anualmente inician su formación especializada en diversas ramas de medicina y odontología.
Pasadas las nueve de la mañana, los más de 100 jurados salieron en grupos de tres a cada aula de los nueve edificios que se destinaron para impartir el examen único y procedieron al proceso explicativo de la forma de llenado del mismo.
Con una duración de dos horas para el llenado de 100 preguntas, los aspirantes a las plazas médicas empezaron a salir a partir de la primera mitad de este tiempo establecido por el comité organizador.
“Estuvo fácil, pero las primeras veinte preguntas no sé de donde la sacaron; si vas a hablar de atención primaria debes darme una clase sobre eso antes”, aseguró una aspirante a una de las plazas de oftalmología, quien asiste por segunda ocasión al examen de residencias médicas.
Un aspirante que se dirigió desde Higuey afirmó que se debe elevar la calidad del examen, asegurando que no es posible que un examen de residencias pueda llenarlo un estudiante de primer semestre de medicina si se prepara previamente para recibirlo.
En comparación a otros años, los grupos estudiantiles brillaron por su ausencia, así como personalidades del Colegio Médico Dominicano y otras entidades de salud, así como organizaciones académicas que se encargan de preparar a los aspirantes previo al concurso.
Este año se cubrirán 1,100 plazas médicas a nivel nacional, informó el doctor Wilson Mejía decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UASD, quien estuvo temprano en los terrenos de ese centro académico supervisando la prueba.
El doctor Mejía declaró a Resumen de Salud que como el concurso del año pasado, se buscó un componente pedagógico para la elaboración del examen, expertos en diseño, evaluación y contenido.
Aseguró que la facultad ( de la UASD) adquirió un equipo de última tecnología a nivel mundial para la corrección del examen, aprobado por el Ministerio de Educación dominicano en la pasada convocatoria de pruebas nacionales.
Coincidió con otros actores del proceso en que las plazas médicas no son suficientes para la demanda.
Ve positivo que la versión 2016 del examen la aprobación fue de un 50.21 por ciento del total y asegura que esto va en beneficio de mejores ganadores.
Por Bielka Reyes
