Santo Domingo.- Amamantar es un factor fundamental de protección contra varias enfermedades, además, promueve el apego, pero no todas las madres están preparadas psicológicamente para ejercer ese acto de amor.
Así afirma Angy Estévez Abreu, presidenta de la Asociación Dominicana de Psicología Perinatal, quien dijo que pocas instituciones y el propio Estado promueven el beneficio de lactar y presentan la importancia de la salud mental de las madres para lograrlo.
Afirma que es deficiente la información que se puede encontrar acerca de la “agitación por amamantamiento”, lo que significa el rechazo de dar el pecho a su hijo.
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Estévez Abreu, como terapeuta en el área de salud mental materna, recomienda que la lactancia no se analice como un proceso aislado, sino integral.
En ese orden, explica que ese desarrollo se relaciona con el maternaje, los aspectos psicológicos y psicosociales para que pueda ser exitosa, de lo contrario, si la angustia continua pudiera ser indicador de depresión postparto.
Dijo que las madres que no lactan temen ser juzgadas como malas mamás y ser incomprendidas, aunque las evidencias son escasas por la falta de investigaciones.
“Sin embargo, quienes trabajamos en el campo de la salud mental perinatal escuchamos en consulta sobre este fenómeno que se caracteriza en ocasiones por ansiedad, estrés, calambres, angustia, hormigueos, tristeza, vergüenza y un gran sentimiento de culpa”, dijo la terapeuta.
La especialista habló del tema a propósito de que del 1 al 7 de agosto se conmemora la semana mundial de la lactancia materna.
Señala que, aunque es difícil constatar la razón por el cual se puede producir el rechazo de amamantar, existen situaciones como los partos múltiples, lactar a niños mayores, sensibilidad de los pezones, demanda excesiva del bebé, agotamiento o estrés excesivo de la madre o también por un tema relacionado al abuso sexual que favorecen ese rechazo.
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Otros factores que inciden en que una madre no amamante a su hijo tiene que ver con la presión familiar, social y médica.
De acuerdo con la terapeuta, esas situaciones laceran la autoestima y además bloquea totalmente el poco deseo que pueda sentir la misma, pues esta ambivalencia emocional inconsciente, incómoda y difícil de afrontar en vez de ser placentera se convierte en la peor experiencia.
Para contrarrestar el malestar que genera la agitación por amamantamiento es recomendable hacer ejercicios de respiración, identificar cuando ocurre y tomar en consideración posibles detonantes, escuchar música mientras da el pecho, planificar las tomas de leche, tomar tiempo de descanso, conversarlo en grupos con otras madres, contactar un profesional de la salud mental perinatal y en una última instancia comenzar el destete parcial.
