El Premio Nobel de Química fue galardonado este miércoles 07 de octubre a dos mujeres genetistas, la francesa Emmanuelle Charpentier y la estadounidense Jennifer Doudna, por sus investigaciones sobre las “tijeras moleculares”, capaces de modificar los genes humanos, un descubrimiento “revolucionario”.
El reconocimiento recompensa “el desarrollo de un método de edición de genes” que “contribuye a desarrollar nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar enfermedades hereditarias”, subrayó el jurado en Estocolmo.
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Las premiadas descubrieron una de las herramientas “más afiladas de la tecnología genética”: las tijeras genéticas CRISPR-Cas9, apuntó la Academia, al comunicar su decisión. Con ellas, los investigadores pueden cambiar el ADN de animales, plantas y microorganismos con una precisión extremadamente alta.
Charpentier (Francia, 1968), es bioquímica y microbióloga especializada en virus y una de las investigadoras más innovadoras en el ámbito de la terapia genética que en 2002 estableció su propio grupo de trabajo y que ha estado vinculada a distintas universidades de Austria y Alemania.
Doudna (Estados Unidos, 1964), doctorada en Química Biológica y Farmacología Molecular en Harvard, es profesora en la Universidad de California en Berkeley, donde también dirige la División de Bioquímica, Biofísica y Biología Estructural.
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