ARTICULO: Salud mental en familiares de desaparecidos

Santo Domingo.- Los familiares de personas desaparecidas viven en una absoluta angustia, no pueden conciliar el sueño; sienten una serie de sentimientos que no les permiten vivir en paz: desasosiego, culpa, impotencia, miedo, tristeza, desesperanza y otros síntomas importantes de ansiedad y depresión.

El impacto psicológico, el shock emocional, por el cual están atravesando los familiares y que les genera posibles traumas, hace necesario que reciban un acompañamiento psicológico especializado en intervención en crisis. También la comunidad de personas cercana a la persona desaparecida.

Lo ideal sería que, en un primer momento, por lo menos, los familiares más cercanos recibieran sesiones de intervención en crisis por parte de terapeutas capacitados en esa área de la psicología.

La intervención en crisis es un abordaje terapéutico, una estrategia, a través de la cual se interviene una persona en una situación de crisis motivada por cualquier situación y que no tenga las herramientas para salir de ésta por sí solo.

En una primera fase de intervención, primeros auxilios psicológicos, el terapeuta hace uso de la escucha activa, escucha con respeto y paciencia -sin juzgar- sin interrumpir el relato de la persona para dar directrices; escucha desde el respeto y la empatía, la historia de dolor que otro ser humano está contando.  Se comprende y respeta sus valores, sus creencias.

En ese momento el terapeuta se convierte en un soporte emocional de la persona en crisis por lo que debe evitar de cualquier manera y en todo momento, invalidar la emoción que exprese la persona ni debe comparar la situación que este ser humano le esté relatando con otras situaciones o con otras personas.

Autora: Itania María

Mtr. en Psicología clínica y de la salud
Mtr. en Terapia familiar sistémica intergeneracional