El mercurio, un contaminante global, es estudiado por el Tecnológico de Costa Rica (TEC).
El fin es determinar la gravedad de sus efectos sobre la salud y el ambiente.
Un grupo de investigadores del TEC trabajan en un proyecto de monitoreo ambiental de mercurio en zonas mineras y urbanas del país.
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El proyecto es apoyado por la empresa Casio y la Universidad de Toronto, Canadá.
Este consiste en medir la concentración del mercurio en el ambiente durante 12 meses a través de muestreadores donados por la Universidad de Toronto.
Concluidos los 12 meses, los muestreadores pasivos son recuperados de cada sitio y se empacan para enviarlos a analizar en Canadá.
Hay de estos muestreadores en la zona minera de Abangares, en la Zona Sur (cercana a Corcovado) y en Crucitas.
Una vez que se obtengan los resultados se iniciará la preparación de un informe cuyos datos podrían eventualmente ponerse a disposición de la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental y el Ministerio de Ambiente y Energía, para que tomen las acciones requeridas, como parte del Convenio de Minamata sobre el Mercurio, del cual Costa Rica es signatario.
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En dicho acuerdo, se tiene como objetivo el proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones tóxicas y componentes de este contaminante.
El mercurio es un neurotóxico y constituye una amenaza para la salud, que afecta en el sistema nervioso central, principalmente en niños, según la definición de la Organización Mundial de la Salud.
Fuente: La República
