Santo Domingo. – El doctor Alejandro Báez explica las razones que le llevaron a renunciar a la presidencia honorífica del Voluntariado del Hospital Docente Padre Billini. Una de ellas, las diferencias de opinión pública con algunos líderes del Colegio Médico Dominicana (CMD), que alega usaron una “mentira conveniente”, como fue la ilusoria narrativa de la privatización.
Mediante un comunicado, señala que su renunció fue por una solicitud que, a su entender, responde a presiones mediáticas dirigidas hacia las autoridades, afectando su buen nombre y reputación profesional con acusaciones falsas, mentiras y desinformación por parte de algunos dirigentes del gremio médico.
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“Se me hace difícil y me llena de tristeza aceptar que, en una nación democrática en el año 2022, se pueda permitir la calumnia, la presión mediática y la represión como instrumento para acobardar y censurar la libertad de expresión por parte de líderes de un gremio (con funciones públicas) sin ningún tipo de consecuencias. Pero esto no se trata del CMD como institución, se trata de un claro caso de censura y abuso de poder perpetuado por el Dr. Senén Caba y otros directivos del CMD”, explica.
Para el doctor Báez todo lo anterior constituye una verdad Inconveniente de que él ha tenido diferencias de opinión públicas con algunos líderes del gremio, por lo que su posición, aunque sea voluntaria, en un hospital público es una inconveniencia a esos líderes.
“La que principalmente tocó sus fibras fue mi llamado de irresponsable la convocatoria a huelga de los entonces directivos del CMD en medio de un pico importantísimo de la pandemia el pasado año 2021”, dice.
Asegura que “sin miedo, pero también sin rencor hacia esos dirigentes del CMD y con el más alto sentido patriótico”, continuará ofreciendo sus servicios honoríficos y voluntarios al Estado, apoyando al presidente Luis Abinader y los proyectos que le ha confiado desarrollar en apoyo del país.
A continuación, el texto íntegro con la explicación del doctor Báez.
NOTA EXPLICATORIA RENUNCIA DEL DR. AMADO ALEJANDRO BAEZ A LA PRESIDENCIA DEL VOLUNTARIADO DEL HOSPITAL DOCENTE PADRE BILLINI
Existen dos maneras de ser engañados. Una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que sí es verdad. Soren Kierkegaard
Soy de opinión (y por eso espere hasta hoy) que TODOS debemos celebrar la apertura del HDPB como un gran hecho para el beneficio de la salud de los más necesitados. Este es un momento (no solo por la pandemia) donde para proteger y defender el bienestar de la salud de los dominicanos necesitamos unión y no división. Entendiendo que la salud es un tema social de mucho mayor importancia que agendas personales y que hay acciones y sacrificios que deben sustentarse en defender un mayor bienestar común y colectivo. De esta forma el 3 de agosto del año en curso hice formal mi renuncia a la presidencia (honorífica) del Voluntariado del Hospital Docente Padre Billini (HDPB).
Existen numerosos voluntariados en hospitales y otras instituciones, ya todos articulados bajo el mismo decreto No. 237-22, basado en la ley 61-13, donde crean una colaboración desinteresada por parte de miembros de la sociedad civil para aportar a instituciones públicas. ¿Por qué atacar específicamente el voluntariado del HDPB? Para entender esta situación hay que reconocer dos elementos de lo que entiendo es un artificio público perpetuado por dirigentes del Colegio Médico Dominicano (CMD):
Primero, una Mentira Conveniente por dirigentes del CMD: La ilusoria narrativa de la privatización del Hospital Docente Padre Billini, sin evidencia alguna forzando en base a una invención la simpatía de juntas de vecinos, otros gremios y la sociedad. (ver anexos)
Segundo, una Verdad Inconveniente: El Dr. Alejandro Báez ha tenido diferencias de opinión públicas con algunos líderes del gremio, por lo que su posición (aunque sea voluntaria) en un hospital público es una inconveniencia a estos líderes. La que principalmente tocó sus fibras fue mi llamado de “irresponsable” la convocatoria a huelga de los entonces directivos del CMD en medio de un pico importantísimo de la pandemia el pasado año 2021. (ver anexos).
Soy tercera generación médico, mi familia tiene 151 años en conjunto dedicados a la Salud de Rep. Dominicana. Creciendo en los años 1980s, hijo de un médico y servidor público jubilado luego de 30 años en el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), he vivido personalmente las precariedades y dificultades que por décadas hemos sufrido los profesionales de la medicina dominicanos. Comparto más puntos en común con el gremio colectivo que agrupa los médicos dominicanos que las diferencias que hoy tengo solo con algunos directivos de dicho gremio. Personalmente tengo 30 años luchando por el fortalecimiento de la medicina académica dominicana, incluyendo trabajos públicamente celebrados directos con sociedades profesionales afiliadas al CMD para fortalecer y mejorar la educación y la investigación, así como también mejor compensación de los profesionales de la salud, mejores condiciones de jubilación y mejor acceso a servicios de salud mental y bienestar para los médicos, entre otras. Categóricamente me niego que una persona a quien no conozco (como es en el caso de Senén Caba) trate de manipular la opinión pública sobre quien soy y quien no soy.
Renuncio a la presidencia del voluntariado del HDPB ante una solicitud que a mi entender responde a presiones mediáticas dirigidas hacia las autoridades, afectando mi buen nombre y reputación profesional con acusaciones falsas, mentiras y desinformación por parte de algunos dirigentes del CMD (ver anexos). Donde algunos de estos directivos del CMD en declaraciones a la prensa abiertamente confirmaron que su solicitud de mi destitución simplemente responde a un “tema personal” por “diferencias con el gremio” (ver anexos); todo simplemente por yo ejercer mi derecho fundamental a la libre expresión y presentar diferencias públicamente ante tácticas y comunicaciones por parte de dirigentes del CMD durante la pandemia que he considerado inapropiadas o no basadas en evidencia científica, a mi opinión creando una peligrosa desinformación y en algunos casos con aparentes matices políticos (ver anexos).
Se me hace difícil y me llena de tristeza aceptar que, en una nación democrática en el año 2022, se pueda permitir la calumnia, la presión mediática y la represión como instrumento para acobardar y censurar la libertad de expresión por parte de líderes de un gremio (con funciones públicas) sin ningún tipo de consecuencias. Pero esto NO se trata del CMD como institución, se trata de un claro caso de censura y abuso de poder perpetuado por el Dr. Senén Caba y otros directivos del CMD. Vivimos en una sociedad democrática donde la voz y el derecho a la libre expresión de un médico y ciudadano generan efectos que hoy impiden su derecho al trabajo y al libre desarrollo de su personalidad y sus talentos como consecuencia de declaraciones de directivos del Colegio Médico Dominicano que de forma pública y recurrente se han hecho eco de falsedades en mi contra, poniendo así en peligro derechos fundamentales y valores democráticos que definen nuestra nación.
“No es el poder lo que corrompe sino el miedo. El miedo a perder el poder corrompe a quienes lo manejan, y el temor al flagelo del poder corrompe a los que están sujetos a él”. Aung San Suu Kyi (premio Nobel de Paz).
Sin miedo, pero también sin rencor hacia estos dirigentes del CMD, y con el más alto sentido patriótico continuaré ofreciendo mis servicios honoríficos y voluntarios al Estado, apoyando al presidente de la República Luis Abinader y los proyectos que me ha confiado desarrollar en apoyo del país. Quedo completamente a su disposición.
Respetuosamente;
Dr. Amado Alejandro Báez
