Quimioterapia y su efecto en fertilidad, artículo Dr. Steven Rabassa

En el siguiente artículo el especialista en gineco-obstetricia habla sobre los tratamientos de cánceres en mujeres y su efecto en la fertilidad.

A continuación, les dejamos el artículo del doctor Steven Rabassa:

 

Preservación de la fertilidad en pacientes con cáncer: “Cuando no todo está perdido”.

En los últimos años se ha observado una mejora muy significativa en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer, hecho que aumenta la esperanza de vida en pacientes jóvenes, siendo las tasas de supervivencia hasta el 90 % en determinados tumores.

Esto se debe a los recientes avances en los tratamientos con quimioterapia, radioterapia o una combinación de ambos. Sin embargo, los tratamientos oncológicos inducen cambios irreversibles en las gónadas- ovarios y testículos, que dependen de la dosis recibidas y de la edad del paciente, y que en el futuro pueden afectar la fertilidad.

 

Impacto de la quimioterapia y radioterapia sobre la fertilidad

Cada régimen quimioterapéutico dede ser individualmente evaluado; pero se sabe que los mas gonadotoxicos son los agentes alquilantes (ciclofosfamida, busulfán) y el cisplatino.

Por ejemplo, el tratamiento estándar en cáncer de mama implica ciclofosfamida, extremadamente gonadotóxica, lo que provoca unas tasas de amenorrea en mujeres jóvenes (<40 años) que oscilan entre el 18% y el 61%, aumentando estos porcentajes en función de la dosis total utilizada.

La probabilidad de una falla ovárica posquimioterapia está influenciada por factores como la edad (más importante), regularidad menstrual, embarazos previos, historia ginecológica, niveles de la hormona folículo estimulante (FSH), estradiol (E2), hormona antimulleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales.

El daño de los órganos reproductivos es dependiente de la dosis de radioterapia; los ovarios, el útero y la vagina podrían comprometerse.

 

Opciones para la preservación de la fertilidad

En el hombre:

La solución más fácil consiste en congelar una muestra de semen antes de iniciar el tratamiento antineoplásico. Se trata de un método sencillo, rápido e inmediato y se dispone en la mayoría de los centros de reproducción asistida.

Se recomienda que el paciente congele más de un eyaculado antes de iniciar su primera sesión, aunque muchos acuden al banco de semen una vez iniciado el tratamiento, lo que es indicativo de una disminución de la calidad seminal.

Criopreservacion de tejido testicular: La congelación del semen tiene como desventaja que solo es aplicable para los pacientes que ya han pasado la pubertad; por ello, son necesarias otras medidas que se encarguen de preservar la futura fertilidad de los niños que sobreviven a un proceso tumoral.

La criopreservacion de tejido testicular es otra línea de investigación para preservar la fertilidad aunque muy poco desarrollada hasta el momento, consiste en la congelación de fragmentos tisulares delgados de estroma testicular para luego ser trasplantados.

En la mujer: 
Congelación de tejido ovárico: esta técnica consiste en la extracción de tejido ovárico para su congelación. Se realiza mediante laparoscopia, luego el tejido es trasplantado mediante dos técnicas, autotrasplante ortotópico; se reimplanta el tejido en la fosa ovárica o incluso sobre la misma medula ovárica, lo que permitiría la reproducción natural de esta mujer sin necesidad de recurrir a la reproducción asistida.

Autotrasplante heterópico: reimplantación del tejido congelado en una zona diferente a la fosa ovárica. En este caso no es posible la reproducción natural y requiere de reproducción asistida.

Criopreservación de ovocitos: La vitrificación de ovocitos ha demostrado buenos resultados, obteniendo excelentes tasas de supervivencia tras desvitrificación, con una tasa adecuada de fertilización. Se ha publicado que el porcentaje de nacidos vivos por ovocito congelado es del 6%, con un porcentaje de implantación del 20.5 % en mujeres con una media de edad de 32.3%.

La ventaja de esta técnica es no necesitar pareja y elimina el problema ético de los embriones sobrantes.

El éxito de la vitrificación ovocitaria tiene relación con el número de ovocitos recuperados en el único intento de estimulación que probablemente va a tener la paciente antes de la quimioterapia (por debajo de 10 ovocitos criopreservados disminuyen las posibilidades de gestación).

La estimulación ovárica en el cáncer hormonodependiente, ya sea para criopreservar embriones u ovocitos, implica niveles altos de estrógenos que podrían tener efectos adversos en estos tumores.

Esta circunstancia conlleva el desarrollo de protocolos de estimulación con inhibidores de la aromatasa (letrozol) más gonadotrofinas y antagonistas de la GnRH, que consiguen recuperar un adecuado número de ovocitos con unos niveles de estradiol similares a los de un ciclo natural.

Maduración in vitro de ovocitos: Las ventajas de la maduración in vitro de ovocitos es evitar la estimulación ovárica en pacientes con elevado riesgo de hiperestimulación o bien en aquellas en que ésta no es posible o recomendable como en algunas pacientes oncológicas.

Tiene el inconveniente derivado de la dificultad para obtener un número final adecuado de ovocitos maduros, así como de las posibilidades de su deterioro durante el proceso de maduración, lo cual conlleva a un incremento del número de embriones aneuploides. No obstante, se han conseguido unos 120 recién nacidos con este procedimiento.

Criopreservación de embriones: La ventaja de esta técnica es la experiencia existente en criopreservación de embriones y los excelentes resultados obtenidos, con buenas tasas de gestación que igualan en la actualidad a la obtenida con embriones frescos.

Los inconvenientes fundamentales son la necesidad de pareja o de aceptar semen de donante, así como de establecer quién sería el propietario de los embriones y que se haría con ellos en caso de que la relación se disuelva o la mujer fallezca.

 

Dr. Steven Rabassa

Ginecólogo-obstetra

Especialista en reproducción asistida