Vaxinia: el virus que promete dar fin al cáncer

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2V6SE776ALLQBOUJPXDH3GD6Q4.jpgEstados Unidos.- Un virus genéticamente modificado, diseñado especialmente para infectar y matar selectivamente las células cancerosas sin afectar a las sanas, fue inyectado por primera vez en un voluntario humano.

El virus experimental podría revelar evidencia de un nuevo medio para combatir con éxito los tumores cancerosos.

El estudio fue realizado por el centro de investigación City of Hope en Los Ángeles, Estados Unidos, y la compañía de biotecnología Imugene, con sede en Australia, ha derivado en la creación de un nuevo virus experimental que tendría la capacidad de “infectar” a las células cancerosas y eliminarlas.

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CF33-hNIS o Vaxinia es un virus oncolítico. Se denomina de esa forma a cualquier virus que tiene la capacidad de infectar y eliminar preferentemente a las células cancerosas, dejando intactas a las células sanas del organismo.

A medida que la destrucción de las células cancerosas avanza, el virus oncolítico promueve la eliminación total del tumor.

Las terapias con virus oncolíticos son posibles una vez que los virus que se encuentran en la naturaleza se modifican genéticamente para infectar, replicarse y matar las células cancerosas, mientras se preservan las células sanas. En este caso, CF33-hNIS se ha creado a partir de la modificación genética del virus de la viruela, según un artículo publicado en Science Alert.

Las primeras investigaciones muestran que los virus oncolíticos pueden estimular el sistema inmunitario de una persona y aumentar el nivel de PD-L1 en los tumores, una proteína que permite que la inmunoterapia sea más eficaz contra el cáncer.

El nuevo virus experimental funciona ingresando a las células y duplicándose.

Eventualmente, la célula infectada estalla, liberando miles de nuevas partículas del virus que actúan como antígenos, estimulando el sistema inmunológico para que ataque las células cancerosas cercanas.

Los científicos concluyeron que, si se comprueba que la alternativa es segura y bien tolerada por el organismo humano, podríamos estar ante una nueva y poderosa herramienta para combatir los tumores, un verdadero “cambio de juego” en la lucha contra el cáncer debido a su potencia y a su capacidad para reclutar y activar el sistema inmunológico.