Aprenda a evitar un infarto

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justed.JPGSanto Domingo. – A pesar de que las enfermedades cardiovasculares son de las patologías más fáciles de prevenir, alrededor de 19 millones de personas fallecieron en el mundo el pasado año por llevar una dieta malsana, por la inactividad física, el consumo de tabaco y excesivo de alcohol, de la sal y el azúcar.

La información es del cardiólogo Pedro Ureña, quien dijo que la prevención es la mejor medicina y recomendó conocer los niveles de colesterol y triglicéridos, mantener un peso adecuado, practicar alguna actividad física, moderar el consumo de alcohol, evitar fumar, descansar y manejar el estrés.

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Seguros Reservas hablará sobre prevención cardiovascular

Ureña se refirió al tema en un live de Seguros Banreservas y su plan Just Control, bajo la moderación de la presentadora Miralba Ruiz, a propósito de que este jueves es el Día Mundial del Corazón, fecha propicia para que las personas se realicen un chequeo general, de manera que puedan contar con una historia clínica para prevenir posibles enfermedades relacionadas con el vital órgano.

De acuerdo con el especialista, lo ideal es llevar una dieta balanceada, acompañada de programas de ejercicios, evitar el consumo excesivo de azúcar refinada y de carbohidratos, pues estas se asociación a la incidencia de diabetes, enfermedad que afecta todo el cuerpo, incluyendo al corazón.

Aconseja que antes de someterse a un plan de ejercicios, las personas consulten con un especialista, para determinar si están en condiciones de practicarlos o qué tipo de rutina es la que demanda su cuerpo y, de esa forma, evitar infartos u otros males coronarios.

Explicó que lo ideal es hacerse sus chequeos todos los años y que, en el caso de tener historias de padres o familiares hipertensos, se busque el diagnóstico médico desde la adolescencia. En el caso de las mujeres sin antecedentes hereditarios y sin ninguna condición cardiovascular o de enfermedades diabéticas, debe empezar a ver el cardiólogo cuando entran a la menopausia y el hombre a partir de los 35 años.

COVID-19 y la hipertensión 

Asimismo, el doctor Ureña se refirió a un aumento de males del corazón atribuidos a la COVID-19 y dijo que un estudio confirma la relación de más de 100 mil casos de pacientes afectados con el virus que terminaron hipertensos, lo que atribuye a que la dolencia es una infección y como tal afecta a todos los órganos del cuerpo, incluyendo al corazón.

Sin embargo, las vacunas redujeron los problemas cardiovasculares y fueron las grandes protectoras de las enfermedades cardíacas.

Los síntomas de alerta

El doctor Ureña se refirió a los síntomas de un infarto y citó entre estos los siguientes: dolor en el pecho que puede sentirse como presión, opresión, dolor o molestias que se propagan al hombro, al brazo, a la espalda, al cuello, a la mandíbula, a los dientes o, a veces, a la parte superior del abdomen, sudor frío, cansancio o fatiga y acidez estomacal o indigestión.

En ese orden, señaló que si el paciente es llevado a un centro de salud en las primeras seis horas de sentir unos de esos síntomas se puede salvar, si es después corre el riesgo de quedar muy afectado y, en el peor de los casos, morir.

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