El viceministro de Salud de Rusia, Oleg Grídnev, confirmó este viernes que la vacuna rusa contra el nuevo coronavirus desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya entrará en el registro oficial.
Dio a entender que esto podría pasar la próxima semana al responder afirmativamente a la pregunta de la agencia Interfax de si iban a registrarla el 12 de agosto, aunque no ha anunciado la fecha exacta.
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“Ahora empezará la última etapa de las pruebas, es sumamente importante, debemos entender que la vacuna debe ser, ante todo, segura”, afirmó Grídnev.
El funcionario afirmó que los primeros en recibir la inyección serán los trabajadores de salud y las personas de mayor edad, los sectores de la población más vulnerables, según destaca Actualidad.rt.
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Sin embargo no precisó cuánto tiempo se cree que durará la inmunidad después de la inyección, pero señaló que el efecto de la vacunación se verá “cuando se forme la llamada inmunidad de rebaño y cuando la transmisión del virus sea prácticamente imposible”.
La vacuna, creada de forma artificial sin ningún elemento del coronavirus en su composición, está en forma liofilizada y representa un polvo para preparar una disolución administrada por vía intravenosa.
El director del centro Gamaleya, Alexánder Guíntsburg, enfatizó que la vacunación no puede provocar covid-19.
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En los ensayos clínicos de la vacuna, que tenían como objetivo evaluar su seguridad y los efectos en el organismo, participaron 38 voluntarios de entre 18 y 60 años.
Los médicos dieron la investigación por exitosa y concluyeron que la vacuna es segura y al final del proceso “todos los voluntarios tenían inmunidad”.
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Yelena Smoliarchuk, directora del Centro de investigación clínica sobre medicamentos de la Universidad Séchenov, afirmó que la protección máxima se forma tres semanas después de la inyección, cuando se desencadena la respuesta del sistema inmunológico.
Los científicos rusos no precisaron qué cantidad de anticuerpos fue detectada en los voluntarios, ni tampoco detallaron qué concentración es la que garantiza esa inmunidad que destacaron tras los primeros ensayos clínicos.
